Por: Cristian Ramírez Sepúlveda, Ingeniero Civil Industrial,Ingeniero en Prevención de Riesgos Magister en Planificación y Gestión del Riesgo de Desastres.

Chile se encuentra expuesto a diversas amenazas de origen natural y/o humano que permanentemente se manifiestan a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

Sin embargo, los centros de trabajo no son impactados de la misma forma, esto debido a las diversas condiciones de vulnerabilidad que presentan, por lo que es importante reconocerlas. Naciones Unidas en ese sentido, ha indicado respecto al cambio climático, que nuestro país se encuentra en un nivel alto de vulnerabilidad, porque reúne siete de las nueve condiciones frente al impacto del cambio climático: áreas costeras de baja estatura, zonas áridas y semiáridas, zonas de bosques, propensión a los desastres naturales, sequía y desertificación, zonas urbanas con contaminación atmosférica y ecosistemas montañosos.

La combinación de estos factores es una amenaza y provoca vulnerabilidad y construye el riesgo de desastre generando incertidumbre que pudiera alterar significativamente el cumplimiento de los objetivos que previamente hemos planificado. Así, este riesgo debe ser gestionado con acciones permanentes para el conocimiento y su reducción, con el propósito de evitar la generación de nuevos riesgos de desastres, reducir los existentes y gestionar el riesgo residual mediante planes de actuación.

Los establecimientos de atención en salud también se encuentran permanentemente expuestos a diversas amenazas, condiciones de vulnerabilidad estructural y no estructural, que pueden llegar a ocasionar graves lesiones a usuarios, visitantes, trabajadores, además de daños a infraestructura y equipamiento clínico.

Tradicionalmente nuestras organizaciones han abordado la manifestación de estos eventos mediante la elaboración e implementación de planes de emergencia, orientando principalmente su acción mediante un conjunto de actividades que permitan evacuar de forma ordenada hacia una o más zonas de seguridad predefinidas. Sin embargo, debemos tener presente que no existe un Plan único que permita enfrentar las distintas amenazas de forma estándar, no siempre se debe evacuar, incluso en algunas situaciones podría ser contraproducente como en el caso de vientos intensos, tormentas eléctricas y otras amenazas las que día a día se intensifican en frecuencia e impacto debido al cambio climático.

En Chile, se crea después del año 2010, a solicitud de un conjunto de recomendaciones de Naciones Unidas, la Plataforma Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, ente asesor del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante desastres (SENAPRED). La Mesa Laboral de la Plataforma, ha elaborado diversos documentos para el mundo del trabajo:

  • Autoevaluación de Aspectos Legales Asociados a la Gestión del Riesgo de Desastres en Centros de Trabajo (2019)
  • “Guía para la Implementación del Plan para la Reducción del Riesgo de Desastres en Centros de Trabajo” confeccionada por la Mesa Laboral de la Plataforma Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres. (2020)
  • “Gestión para la reducción del riesgo de desastres en centros de trabajo en la empresa, Amenaza biológica Sanitaria COVID-19, frente a otras emergencias” (2020)

Estos instrumentos permiten abordar la reducción del riesgo de desastres en el ámbito operativo. Así se debe tener presente que aunque lográramos controlar esta situación, podríamos también tener que enfrentar una potencial sobredemanda en la atención de pacientes, requerir reestablecer servicios de apoyo esenciales (como agua, electricidad, gases clínicos, esterilización y otros), pues se deben mantener las atenciones más críticas dentro de un plazo predefinido. Para esto requerimos disponer de un Plan de continuidad operativa que asegure la respuesta y recuperación de servicios para mantener la atención de personas afectadas en la propia instalación o derivando a otra alternativa, reestablecer actividades y equipos críticos, todo esto bajo estrictas condiciones de seguridad para las personas.

En este sentido la Organización Panamericana de la Salud ha elaborado en el año 2017 la Guía “Continuidad operativa en hospitales ante situaciones de emergencias y desastres” que tiene como finalidad proporcionar los lineamentos generales para que los establecimientos de salud desarrollen la gestión de la continuidad operativa como parte de su planeamiento ante situaciones de emergencias y desastres generadas por amenazas naturales y otras producidas por el ser humano. El contenido técnico del documento se basa en la norma ISO 22301.

Estos eventos por su impacto estratégico requieren además mantener la atención de directivos, dado que las diversas partes interesadas tienen necesidades y expectativas que siempre deben ser consideradas tanto en situaciones de normalidad, como frente a emergencias. Por lo anterior, requerimos contar con un Plan de Gestión de Crisis cuando las acciones de respuesta o de continuidad operacional no sean suficientes y requieran de vocerías o mecanismos de comunicación interna y externa, además de apoyar la toma de decisiones desde el más alto nivel.

Para el diseño de Planes de Gestión de Crisis, se recomienda tener en cuenta lo indicado en el estándar británico BS 11200 “Gestión de Crisis” que establece los principios y las buenas prácticas para la disposición de una respuesta en esta materia entregada por la alta dirección de cualquier organización y tamaño del sector público o privado.

Para enfrentar este nuevo contexto y desafío, El Departamento de Tecnologías Industriales de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago de Chile se encuentra desarrollando desde el año 2021 un programa especializado denominado “Diplomado en Gestión del Riesgo de Desastres en Organizaciones” donde a través de cinco módulos con un total de 144 horas, además de dar a conocer el marco conceptual y normativo, los participantes desarrollan en las diversas sesiones del programa, las competencias técnicas y procedimentales requeridas para apoyar la toma de decisión y coordinación integrada en los niveles operativo, táctico y estratégico frente a la ocurrencia de emergencias y desastres.

Cabe además destacar que los docentes cuentan con estudios de postgrado en la materia, han participado en el diseño de manuales, guías y normas técnicas en la materia y se encuentran además prestando asesoría a diversas organizaciones nacionales e internacionales del sector público y privado, incluyendo también al sector salud.

Te invitamos a formar parte de este programa de educación continua enviando un mail a diplomados-dti-factec@usach.cl

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