La Directora de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias, y coordinadora de la comisión de tabaco, María Paz Corvalán, explica cuáles son los pasos a seguir por un profesional de la salud ante un caso de paciente que manifiesta la intención de dejar de fumar, y en qué consiste el Programa de Cesación del Tabaquismo. En Modern Health le invitamos a conocerlo.

Las Enfermedades Crónicas no Transmisibles como cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y diabetes son la epidemia del siglo XXI. El consumo de tabaco es un factor de riesgo común a todas ellas. Chile tiene una historia de alta prevalencia de consumo de tabaco en escolares, adolescentes y adultos, al igual que en mujeres embarazadas. Ello produce una elevada carga de enfermedad y mortalidad atribuible al consumo de tabaco, y crecientes e importantes costos económicos derivados del tratamiento de enfermedades relacionadas. Más de 1 billón de pesos es gastado en Chile cada año para tratar los problemas de salud provocados por el tabaco. Importante además es mencionar, que el tabaquismo es una adicción que mata a la mitad de sus consumidores.

Es por eso que se torna fundamental lograr la prevención, pero también, ayudar como profesionales de la salud a quienes quieren dejar de fumar. La doctora María Paz Corvalán, Directora de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias, y coordinadora de la comisión de tabaco, cuenta que “cuando un paciente me dice que quiere dejar de fumar, lo primero que le pregunto es ¿cuándo quiere dejar de hacerlo? ¿En un mes, en 3, en 6? Si me dice 3 meses, le doy un manual para pacientes que quieren dejar de fumar que está en el sitio web de la SER, en el área de Tabaco”.

La profesional continúa explicando que “si el paciente está aún más motivado y me dice que en el plazo de un mes, lo primero es conocer el número de cigarros que fuma en el día. Si me dice menos de 10, es posible que dejen de fumar a través de la asesoría recibida en el teléfono de salud responde, y se les puede recomendar que llamen, porque en ese caso no necesitan más ayuda y eso funciona.

Si fuman más de 10 cigarrillos al día, lo primero es orientarlos con la definición de tabaquismo, entendiendo que es una adicción compleja, porque tiene 3 componentes:

1. Físico, donde el paciente no puede dejar de fumar porque el cuerpo se lo pide;  2.Psicológico, porque el paciente siente que el cigarrillo es su amigo, su compañero, su confesor y consuelo; 3. Un componente Social, fuma con los amigos en reuniones sociales, en las juntas, en un asado, etc. Entonces, en este caso, el tratamiento profesional para dejar de fumar debe ser más intensivo, a través de una terapia cognitiva-conductual. Cognitivo, porque consiste en enseñar y dar conocimientos a los pacientes como, por ejemplo, que sepan que de 2 fumadores, 1 se va a morir por causa del cigarro. Y conductual porque hay que hacer un hábito. Todos los fumadores dejan de fumar postergando. Hay que ir postergando el cigarro por 10 minutos, porque eso es lo que duran las ganas más fuertes de fumar ¿qué decirle al paciente? Que durante esos 10 minutos se entretenga con otra cosa, tomando agua, comiendo alguna fruta picada como piña, sandía, kiwi, o algo sin azúcar, porque hay que entrenar la sensación que uno desea sentir desde la boca. Hay pacientes que se entretienen, además, con otras cosas como el jardinear durante ese tiempo, o salir a dar una vuelta a la manzana, cosas manuales, lo que cada paciente considere atractivo, para dar tiempo a que esas ganas de fumar suban, y luego bajen. Al aguantarse, sin darse cuenta, los pacientes se van saltando cigarrillos al día, y paulatinamente van bajando el consumo. Eso es lo esencial de un tratamiento para dejar de fumar y, de esa manera, la mayoría de la gente deja de fumar. En ocasiones, además, se requieren medicamentos recetados por profesionales médicos, sin importar su especialidad. Lo importante aquí es que todos puedan ayudar, sin importar cual sea su rubro”.

Es importante que los pacientes aprendan a reemplazar los cigarros que fuman durante el día “si el primero se lo fuma al despertar, acompañémoslo buscando con qué otra cosa que lo energice para comenzar el día puede reemplazarlo, como el caminar, o hacer alguna actividad física en el tiempo usado para fumar” comenta la doctora Ana María, explicando además que “una vez que tenemos claros cuáles son los puntos en que los pacientes fuman, por qué fuman y a qué hora fuman, podemos cortar el acto de fumar definitivamente. Para esto se debe hacer un rito, como una despedida en que el paciente se encierre y rompa los cigarros que le queden, o los queme. Luego hay que ver si el paciente viene con medicamentos o no. Si el paciente es con medicamentos, ver qué efectos producen estos medicamentos en ellos, para eventualmente reducir dosis”.

Tratamiento farmacológico

Los medicamentos incorporados en la guías clínicas son: Vareniclina (contraindicado en embarazo, lactancia y menores de 18 años), y Bupropión (contraindicado en pacientes que han tenido combulciones, tumores en el sistema nervioso central, trastornos alimentarios como bulimia o anorexia, trastornos bipolares, embarazo y lactancia).

La Directora de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias asegura que siempre es mejor comenzar “por la Vareniclina, porque aumenta en un 200% las probabilidades de dejar de fumar, VS. un intento que uno hace sin medicamento. Este medicamento sí o sí como primera, segunda y tercera opción ¿cuál es el “pero”? El costo. Entonces es importante sugerir al paciente que primero cotice, y si lo puede comprar, asegurarle que es la mejor inversión de su vida. Se vende un tratamiento de inicio, y uno de mantención. En caso que no pueda, está el Bupropión, que suele ser más económico. La gracia de éste, es que además sube el ánimo”.

Otros consejos a dar a los pacientes:

  • Pedir que nadie fume en la casa
  • Esconder ceniceros, encendedores, y cualquier elemento que le recuerde fumar
  • Evitar tener cajetillas de cigarro. Si aún las tiene, esconderla fuera del alcance de la vista.

Luego de todo, es importante destacar al paciente los beneficios de dejar de fumar: mejora la circulación, mejora la presión arterial, mejora la llegada de oxígeno a la sangre, en un mes baja el riesgo cardiovascular, y una serie de cosas que son resultados rápidos y a corto plazo. “Lo que le sugiero siempre a mis pacientes es que impriman una hoja con los beneficios, para que vean lo que están consiguiendo” cuenta la doctora Ana María Corvalán, del SER.

Por último, es importante explicar a los pacientes que al dejar de fumar se tendrá el llamado síndrome de cesación, que se manifiesta con enojo, irritabilidad, hambre o sueño, pero que son síntomas que irán pasando de a poco y en el transcurso de un mes casi no serán percibidos.

¿Existen Programas de cesación Tabáquica en el sistema público?

Desconocido por algunos, el Instituto Nacional del Tórax (INT) fue el primer hospital público del país en desarrollar un Programa de Cesación del Tabaquismo, el cual según cuenta la doctora Ana María Corvalán, “se realiza desde hace a lo menos 30 años, siendo un centro de referencia a nivel nacional. Es decir, cualquier persona que se atienda en los servicios de salud del país, puede ser referida a ese lugar” a lo que agrega “es interesante mencionar que en el Hospital del Tórax incluso están haciendo tratamientos para dejar de fumar, por telemedicina. Si es una persona de región, invítela a llamar al hospital y que pregunte cómo lo puede hacer para inscribirse”.

Desde el Instituto Nacional del Tórax cuentan que “cuando la pandemia llegó, las consultas presenciales disminuyeron fuertemente. Sin embargo, este programa siguió dando soporte a quienes están en él, ahora a través de la telemedicina. Nuestro equipo de Cesación Tabáquico INT se sumó a la telemedicina e iniciamos en el segundo semestre del año 2020 sesiones grupales de cesación tabaco a través de la plataforma zoom, con respuesta muy favorable por parte de los pacientes y con resultados muy satisfactorios para nuestro equipo”.

Hasta la fecha, son 18 las personas que han seguido en tratamiento a través de esta plataforma, todos tratados por la psicóloga Haydee Chamorro, la enfermera Daisy Corrales y la broncopulmonar Guacolda Benavides.

Este programa de cesación implementa terapias tanto individuales, como grupales: “El tratamiento contempla sesiones de trabajo grupal, en las que los participantes reciben educación y herramientas de apoyo farmacológico de parte de un equipo conformado por médico, sicólogo y enfermera. El proceso dura 7 semanas consecutivas, con una sesión semanal y luego evaluación y el seguimiento al mes, 6 y 12 meses”, explica la doctora Guacolda Benavides, broncopulmonar del INT.

Para consultas sobre telemedicina en tratamiento de cesación tabáquica, puede además contactarse con el Centro Clínico de la Universidad de Concepción al teléfono: +56412204800. Este centro “tiene convenio con Fonasa A, B, C, D, y con todas las Isapres” explica la doctora Corvalán, quien hace telemedicina a personas de todo el país.

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